vie 26a. Ordinario año Par (Id=658)

Primera Lectura

¿Alguna vez en tu vida le has dado ordenes a la mañana o has llegado hasta donde nace el mar?

Lectura del libro de Job
38, 1.12-21; 40, 3-5

El Señor respondió a Job desde el seno de la tormenta:
"¿Alguna vez en tu vida has dado ordenes a la mañana o has señalado su puesto a la aurora, para que agarre la tierra por los bordes y sacuda de ella a los malvados? El da forma a la tierra como el molde a la arcilla, y se tiñe de color como un vestido; pero niega la luz a los malvados y el brazo rebelde queda roto.
¿Has llegado hasta donde
nace el mar o paseado por el fondo del océano? ¿Te han enseñado las puertas de la muerte o has visto los umbrales de las sombras? ¿Has abarcado la anchura de la tierra? Dímelo, si es que lo sabes todo.
¿Sabes dónde vive la luz y dónde habitan las tinieblas?
¿Podrías conducirlas a su morada o enseñarles el camino de su casa? Quizás los sepas, pues tienes tantos años que para entonces ya habrías nacido".
Job respondió al Señor:
"He hablado a la ligera, ¿qué puedo responderte? No diré una palabra más. Hablé una vez, pero no lo haré de nuevo; dos veces, pero no insistiré".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 138, 1-3.7-8.9-10.13-14ab

Condúcenos, Señor, por tu camino.
Deduc me, Dómine, in via ætérna.

Señor, tu me examinas y me conoces, sabes cuando me siento y me levanto, desde lejos comprendes mis pensamientos; tú adviertes si camino o si descanso, todas mis sendas te son conocidas.
Condúcenos, Señor, por tu camino.
Deduc me, Dómine, in via ætérna.

¿Adónde podré ir lejos de tu espíritu, adónde escaparé de tu presencia? Si subo hasta los cielos, allí esta tú; si me acuesto en el abismo, allí te encuentro.
Condúcenos, Señor, por tu camino.
Deduc me, Dómine, in via ætérna.

Si vuelo sobre las alas de la aurora y me instalo en el extremo del mar, también allí me alcanzará tu mano y me agarrará tu derecha.
Condúcenos, Señor, por tu camino.
Deduc me, Dómine, in via ætérna.

Tú formaste mis entrañas, me tejiste en el vientre de mi madre. Te doy gracias porque eres sublime, tus obras son prodigiosas.
Condúcenos, Señor, por tu camino.
Deduc me, Dómine, in via ætérna.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su corazón"
Hódie, nolíte obduráre corda vestra, sed vocem Dómini audíte.
Aleluya.

Evangelio

El que me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
10, 13-16

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo:
"¡Ay de ti, Corozaín; ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran realizado los prodigios realizados en ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, vestidos de luto y sentados sobre ceniza. Por eso será más tolerable el día del juicio para Tiro y Sidón que para ustedes. Y tú, Cafarnaún, ¿crees que te elevarás hasta el cielo? ¡Hasta el abismo te hundirás!
Quien los escucha a ustedes, a mí me escucha; quien los rechaza a ustedes, a mí me rechaza; y el que me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]